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CONVIVENCIA MONTAJE BESAPIES DEL SEÑOR

Estimados Hermanos, costaleros del Señor y de su Madre Bendita la Virgen de los Dolores, os pongo en conocimiento que el próximo jueves 25 de agosto a partir de las 21:30 h, estais invitados a vuestra casa de Hermandad para departir un rato de convivencia y participar en el montaje del último besapies que esta junta de gobierno llevará a cabo antes del proceso electoral, durante el transcurso de la misma, la junta de gobierno actual, dedicará unas palabras de agradecimiento hacia todos vosotros por estos 5 años en los que han tenido el honor de estar al mando de personas con tanto amor y cariño hacia sus titulares.

Sin mas que tratar y esperando que podaís dejaros ver en el evento, recibid un cariñoso abrazo en el seno del Señor y su Madre, la Virgen de los Dolores.

CINCO AÑOS DESPUES, LA MISMA ESQUINA QUE NOS VIO CRECER…

Estimados Hermanos, a pesar de encontrarnos en pleno verano, no puedo dejar de emocionarme, viendo estas imágenes que contemplo a continuación, parece mentira y todo un sueño, como hemos crecido juntos a lo largo de estas maravillosas cinco cuaresmas vividas, un mismo cometido, en una misma esquina, pero cinco años después, donde todos hemos crecido y madurado, atrás quedan cientos de momentos, ensayos y noches y mañanas inolvidables de ensueño.

Una vez mas, muchas gracias a todos por los momentos vividos que siempre me acompañaran y que guardo con enorme cariño dentro de mi corazón.

 Sergio.

NO QUISISTE SALIR SEÑOR…

Han pasado ya algunos días en los que dejamos atrás esos momentos, esos recuerdos, esas sensaciones vividas de la pasada Madrugá de Viernes Santo… Parece que todo ha pasado sin que nada hubiese pasado, sin que nada se hubiese vivido, pero me niego a pensar que todo haya sido así queridos hermanos…

No quisiste salir a la calle Padre mío, no quisiste caminar por los adoquines de tu ciudad, aun intuyo tu mirada por algunas esquinas por las que camino estos días atrás e intento dibujar estampas que solo se ven dentro de mi alma. Contemplo el cantil de un rio marchito por la pena de no haber podido albergar las lágrimas de una Madre que llora por ti eternamente. Hágase tu voluntad Padre mío, esa frase nos la enseñaste hace ya mucho tiempo en la oración que acompañan nuestras soledades y penas, nuestros momentos de tinieblas y de preguntas sin respuestas, y así se hizo Señor, tu voluntad y no la nuestra. No quisiste salir, te quedaste postrado en tu Iglesia Mayor Prioral sin querer poner un pie en las calles de tu ciudad, te quedaste en casa mientras los que tenían la misión de alumbrar tu camino, te preguntaban lo que tu no podías contestar, quisiste contener el peso de tu cruz junto al calor de la Madre Bendita de los Dolores. 

Cuando llegue por la mañana a verte mientras la inmensidad de tu templo custodiaba tu agonía en la mañana del Jueves Santo, te mire a la cara Señor, y ya lo pude ver en tu semblante de eterna Paz, en tu dulce mirada, agarraste mi corazón y dialogaste cara a cara con él, sentí como el fuego de tu mirada ya consolaba mi abandonada alma, me lo dijiste Señor, me lo susurraste como el Padre que consuela al hijo que quiere lo que no puede tener, aquel que no ve mas allá de un horizonte que poco a poco con la madurez vamos alcanzando. Este año no iba a poder ser…, la complejidad de tu cabello y el torneado de tu barba bífida no iba a ver la luz del sol de la mañana del Viernes Santo portuense. Te faltaba él Padre, te faltaba ese pequeño pero gran costalero que cambio inusualmente la almohada de un hospital por un costal de viejos recuerdos, ese acolito del Señor que ocupa la sexta trabajadera de la legión de arcángeles que tienen la misión de pasear al Señor que camina con la cruz de la Redención, todas las mañanas de Viernes Santo, uno de los tuyos Padre mío. Desde aquí Señor, te sigo suplicando que nuestras plegarias sean canjeadas en nuestros corazones por chicotás de salud hacia nuestro hermano costalero, vuelca sobre su yugo toda la esperanza de tu corazón para que esas reviras pretéritas que pudieron ser y no fueron, se conviertan en agua de vida para su espigada estampa, seguimos caminando contigo querido Arturo, no te olvidamos…

Cuantos momentos has dejado huérfanos Señor, cuantas oraciones en el aire en busca del camino que traspasa lo material de lo verdaderamente espiritual, aun así, Padre, quiero darte gracias por haberme dado la esencia del sentido para palpar la belleza tan magna de vivir y sentir tu Semana Santa, aquella que legaste a toda esta región llamada Andalucía y que hoy añoramos al no haber podido sentirla como agua chorreando entre nuestras propias manos, nos privaste de la noche mas bonita del año Señor, aquella en la que te volvemos a juzgar, te volvemos a acompañar, volvemos a implorar tu caridad…

Hoy quiero comenzar una nueva Cuaresma Señor, una Cuaresma especial con este hermosísimo video con el que me he topado por la red y en el que se expresan sentimientos que en estos momentos podemos vivir pero que quizás no sepamos ahora mismo valorar ni tan siquiera explicar… Nuestra Cuaresma empieza de nuevo Padre mío, pero esta no llevará como siempre los 40 días en los que preparaste tu espíritu para que todo sucediera, esta cuaresma la nuestra, durara 340 días en los que todos nosotros también intentaremos preparar nuestra alma para que cuando todo llegue, podamos vivirlo eternamente…

Sergio Rivera

VA POR TI, ARTURO…

Estimado hermano, quiero desde aquí, desde esta ultima estación antes de que el Señor nos vuelva a mostrar el camino para llenar de esperanza el corazón de miles y miles de portuenses, desearte mi mas sincero apoyo y mi cariño en estos tiempos complicados que te esta tocando vivir. Ahora más que nunca tenemos que tener fe hermano, esa fe que el Señor te trae y que muchas veces no vemos, aquella esperanza en lo que no tenemos y anhelamos, la luz en el camino desierto.

Quiero que sepas querido hermano, que toda tu cuadrilla camina contigo en esta calle tan difícil, tan complicada, tan dura. Tu corazón Nazareno, ira en esa sexta trabajadera caminando mientras el que abraza la cruz, derrama su bendición a todo su pueblo entero.

Querido Arturo, en la madrugada del Viernes Santo, seguirás teniendo el hueco en esa trabajadera de nuestro corazón, tu presencia estará con todos nosotros, el sudor de tu frente se mezclara con la cortina de incienso que antecede el largo discurrir del Señor Nazareno. Te deseo de todo corazón una pronta recuperación para que el año que viene puedas volver a sentir el peso de su trabajadera, aquella que ayuda a mitigar las penas y las miserias de nuestras propias vidas.

Animo Arturo, quiero que sientas de verdad el calor y el amor verdadero de una cuadrilla entera hacia ti, hay que seguir caminando hermano mío, no decaigas en esta chicotá, caminando hasta que el Señor se arríe en su capilla y bendiga un año más, a un mundo huérfano de la palabra de Dios…

Va por ti, Arturo Temblador Fernández…

 

Sergio Rivera González