Artículo Revista “Más Pasión 7”. El Correo de Andalucía. ¿Cuántas sacas?

¿Cuántas sacas?

Cuatro, cinco, seis… hasta nueve pasos, sin contar las vísperas, puede sacar un costalero en Semana Santa. De hecho unos 300 hermanos cubren el 45% de los huecos. Algo habitual en otra época se ha convertido de un tiempo a esta parte en otro argumento para criticar a los hombres del costal. 

Mercenarios, sacapasos, vuelcas… no son pocos los términos que algunos usan para desprestigiar a esos costaleros que sacan varias cofradías durantela Semana Santa. Pero es hora de escuchar su voz y comprender que esta figura es más que centenaria y que, aunque pueden haber cambiado las motivaciones, ha existido siempre en Sevilla. 

Si hay una voz autorizada en el mundillo es la de Rafael Ariza Sánchez, decano de los capataces sevillanos, que manda pasos desde 1947, “el año que murió Manolete”. Tras haber tocado martillos de aproximadamente la mitad de las cofradías sevillanas y haber tenido a sus órdenes a cientos de costaleros, Rafael lo tiene claro: “Antes el mismo hombre sacaba ocho pasos casi sin descansar. Yo tenía costaleros que entraban en la plaza a trabajar a las cinco de la mañana, por la tarde sacaban una cofradía y así toda la semana. Antes tenían el aliciente de un jornal que necesitaban y ahora se toma con más deportividad, por así decirlo”. Pero aunque advierte que los hombres antiguamente se cuajaban físicamente antes por sus trabajos, él está a favor de que los costaleros saquen varios pasos porque “un costalero cuando tiene los riñones cuajados y el cuello más que hecho es cuando lleva al menos tres cofradías en lo alto”. La mayoría de los hombres que tienen la oportunidad de sacar varias cofradías en Semana Santa comparten esta afirmación.

Retirado de los pasos en 2007, uno de los nombres de la actualidad es Enrique Henares, pregonero dela Semana Santa de 2009 y cuya cerviz ha portado decenas de pasos sevillanos. “Recuerdo con especial cariño el año 74, en el que salí todos los días. Era el segundo año de la cuadrilla de hermanos de Los Estudiantes y yo iba con Salvador Dorado cobrando, ese año la Macarena se quedó enla Anunciación y salimos también el Domingo de Resurrección”. Enrique es de esos costaleros a caballo entre los asalariados y los hermanos  y recuerda que él nunca dejó de trabajar en su despacho por las mañanas antes de sacar las cofradías. Coincide con Ariza y se muestra “absolutamente convencido de que el cuerpo se encaja y se acostumbra al esfuerzo con el paso de los días. La tercera es la mejor.” 

Y es que pese a la evolución del costalero, estos hombres que se ponen el costal el Domingo de Ramos y se lo quitan el de Resurrección no han dejado de existir. Aunque, como dice Ariza, las motivaciones han cambiado, pero siempre queda un componente fundamental: la afición. 

Miguel Macías actualmente sólo saca el misterio de la Estrellay la Bofetá, pero en el año 92 sacó una cada día, empezando con el Silencio Blanco y terminando con las Cinco Llagas, y tiene claro que aunque la devoción es “parte fundamental, sin la afición no sirve de nada”. En este aspecto coincide, por ejemplo, Miguel Ángel Oliver, que lleva años sacando entre tres y cinco cofradías pero que no trata de engañar a nadie “ya que yo sólo soy cien por cien hermano de San Gonzalo, independientemente de las cofradías que trabaje”. Otro caso es el de Jorge Gordillo, que saca varias cofradías y en su hermandad de siempre sale de nazareno. “Enla Lanzada me pongo la túnica. Yo le tengo devoción a Jesús y a María y, a partir de ahí, me gusta sacar todas las que puedo y me gustan”, una postura casi idéntica a la de Sergio Zancajo, costalero de San Benito,La Lanzada y el Cachorro, que añade que trabaja con los capataces en los que confía. 

Éste es otro de los motivos que llevan al sevillano a enfajarse varios días de la semana. Enrique Henares defiende que “en la actualidad el costalero se siente más del capataz que de la hermandad, al contrario de lo que pasaba en los primeros años de hermanos. Se está produciendo un nuevo modelo de cuadrilla más parecido a lo antiguo que a la innovación de los hermanos”. Por el contrario, el profesor de Derecho dela Universidadde Huelva, Óscar López, no lo tiene tan claro, ya que ha trabajado “con muchos capataces y me da igual”, siempre dentro de unas garantías. Seguramente Óscar es uno de los costaleros que más pasos sacan en la actualidad. Empieza conla Hiniesta, descansa el lunes y continúa ya sin descanso enla Bofetá, el Carmen Doloroso,la Exaltación, el Gran Poder,la Oyla Soledad, aunque ningún año ha sacado todas las que tenía en mente por la lluvia.

Otro componente importante es la amistad. Paco Reguera, capataz de Bellavista, el Beso de Judas, el Cerro y el Patrocinio, tiene más claro que es un componente más en la motivación del costalero, al igual que Javier Quesada, un costalero de 24 años que ya saca seis cofradías, y que señala que disfruta mucho de sacar pasos, sobre todo con sus amistades, “lo que nosotros llamamos las cuadrillas de amigos”. Pese a todo, el motivo más señalado por todos y fundamental es el de la afición”.

Montserrat Altemir, fisioterapeuta, creadora de la web www.costalero.com, estudiosa del mundo del costal y creadora del Centro de Atención al Costalero en Sevilla y que actualmente lo dirige en Granada, aporta otro punto de vista, da la perspectiva médica. “Creo que si uno está preparado adecuadamente, si se preocupa por la forma de trabajar y tiene conocimiento de cómo hacer las actividades, se puede salir de costalero varios días”, afirma, “independientemente de la devoción, motivación y emoción se debe conocer la técnica del costal. Mi pretensión es perpetuar la actividad del costalero, si se hace bien se puede durar muchos años”. Altemir asegura que es importante ir limpio de sobrecargas de una hermandad a otra, para lo que es importante conocer bien “la técnica de la ergonomía y la reeducación postural” y, además, está de acuerdo con los antiguos que siempre has resaltado que con varias cofradías se trabaja mejor bajo el paso, “se va ejercitando la musculatura necesaria y ésta coge fuerza para ejercitarla al siguiente día”. 

La fisioterapeuta lleva impartiendo desde hace años conferencias junto al prolífico capataz Antonio Santiago, médico; su auxiliar Javier Prieto, ingeniero, y ha contado con la ayuda de innumerables físicos y técnicos. Y entre sus consejos para que el costalero realice mejor su trabajo son “no adelantar la mandíbula, ya que puede acarrear problemas de cervicales; para ponerse recto tirar del esternón hacia arriba, no de los hombros hacia atrás; al meter riñones hay que adelantar la pelvis, contraer abdominales y la pelvis con las lumbares alineadas, no con el trasero hacia atrás; andar siempre sobre la vertical, sin balancearse; las rodillas deben ir semiflexionadas porque los meniscos se pueden sobrecargar y los tobillos no apoyen sobre los bordes externos del pie”. 

Además, Altemir incide en que es necesario realizar durante el año una “preparación física adecuada para el costalero, nosotros contamos con preparadores físicos que desarrollan la musculatura necesaria”. Aún así, aunque la mayoría se preparan físicamente, hay quien por problemas de de tiempo o por simple pereza no lo hace. En estos casos sin importantísimos los ensayos. Aunque cuantos más pasos se saquen más ensayos hay que hacer y entonces vienen los problemas de fechas. Al haber trabajado primero con Salvador Dorado y más tarde con los hermanos Villanueva, Enrique Henares confiesa no haber tenido problemas para ensayar, pero ése no es el caso de Jorge Gordillo, que explica que para él es lo peor: “Soy comercial y viajo mucho, en época de ensayos duermo poco y eso durante dos meses cansa, además, al sacar varios pasos está el incoveniente de que algunos ensayos coincidan, por ello decidí ir a pasos que fueran compatibles para ensayar”. 

Otros, como Javier Quesada, creen que “se ensaya demasiado, no son necesarios tantos”. Y es que un costalero que, por ejemplo, saque cinco cofradías puede llegar a ensayar entre quince y veinte veces durante los meses previos. 

VOCES CRÍTICAS 

“Creo que hay una moda por gente que se autodenomina purista que critica que saquemos varias cofradías. No lo puedo entender, creo que no saben lo que conlleva ni lo que significa ser costalero”, sentencia Miguel Ángel Oliver, y es que desde divertidos segmentos cofrades, hay una corriente contraria hacia esa figura. Jorge Gordillo va más allá y cree que “lo que se ve mal es el comportamiento de ciertos señores que pueden obtener más notoriedad en parte del mundillo por sacar más pasos”. Zancajo ve varias cuestiones como que “hay quien piensa que no se puede rendir todos los días y otros que piensan que sólo se debe salir por devoción”. Para estas dos cuestiones tienen respuesta Óscar López y Manuel Ruiz, costalero del Beso de Judas, Los Javieres y el Calvario.  El primero cree que los que tienen que valorar son los compañeros y uno mismo, mientras que el segundo sostiene que “para ser costalero hay que valer, no sólo vale con ser muy devoto, quizás hay en Sevilla una concepción algo romántica de lo que es ser costalero”. En este tema Enrique Henares es contundente: “Creo que hay un auto convencimiento en el tema de los hermanos que no obedece a una realidad excepto en algunas hermandades”. Mientras que Rafael Ariza sostiene que los que sobran en los pasos son “esos garbanzos negros que, con la connivencia de las juntas de gobierno, se creen que deben hacer lo que les venga en gana bajo las trabajaderas”, son muchos los que piensan que con el sistema actual se ha perdido disciplina. Paco Reguera cree que puede faltar devoción en algunos pasos, pero la afición que hay es fundamental, “pues no olvidemos que esto es un oficio”. Gonzalo Pérez Romero (La Cena, Los Javieres,La ExaltaciónyLa O), advierte también que “los familiares, por miedo a la salud, nos dan algo la vara”. 

Además, no son pocos los que defienden que estos costaleros son necesarios. Óscar López se atreve a dar cifras aproximadas y reproduce unas palabras que se escuchan mucho en el mundillo, “aproximadamente un número de doscientos cincuenta o trescientos costaleros rellenan el 40-45% de los huecos. No hay tantos como la gente piensa”. Javi Quesada cree que “gracias a los costaleros de confianza de los capataces se le exige más a los pasos”, postura que sostienen también Enrique Henares y Jorge Gordillo. Paco Reguera va más allá y piensa que hay una decadencia en la que los palios van a salir peor parados, “sé de grandes pasos de virgen en los que apenas hay gente pidiendo sitio debido, en gran parte, a las normas que ponen las hermandades. El costalero por afición es el que va a paliar ese déficit”. 

Y es que en definitiva, y como defienden todos, la clave está en la experiencia. “Al principio pensaba que era imposible meterse en varias cofradías y los que lo hacían estaban locos, pero claro, es que ni sabía hacerme la ropa ni trabajar”, culmina Jorge Gordillo. Ahora saca cinco. 

Texto: Basilio García
Revista “Más Pasión 7”. El Correo de Andalucía
Diciembre 2008

Fuente: http://laderechalante.blogspot.com

Publicado el domingo 21 de agosto de 2011

 

2 pensamientos en “Artículo Revista “Más Pasión 7”. El Correo de Andalucía. ¿Cuántas sacas?

  1. increible documento, y si señores, hay devocion, pero si no hay aficion y mucho oficio es dificil ser costalero.
    sacar pasos es aficion y oficio.

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