Archivo | agosto 2010

SIMPLEMENTE CAPATAZ…

Gracias a el Blog, la Parihuela por enseñarnos esta joya cofrade.

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LOS NIÑOS DE MI CUADRILLA

Hace tiempo que no se añadía algo de contenido a este bonito rincón, os quiero adjuntar una bonita carta que ha llegado en los últimos días.

“Miro hacia mi alrededor y descubro que los tiempos en los que nos ha tocado vivir no son precisamente todo lo bueno que quisiéramos todos. El mundo esta completamente patas arriba o al menos, eso parece.

Hoy, en estos días en los que los incómodos vientos de levante tan famosos en esta parte de la bahía nos azotan, he vuelto a mirar su foto. Wilfredo y Lizzie, los niños de mi cuadrilla. No puedo dejar de pensar cada vez que miro esa instantánea, en la de cosas que esconden y retienen sus miradas, penurias, pobreza, necesidad, tantas y tantas cosas que a nosotros nos parecen tan normales y cotidianas y que ellos ven desde tan lejos.

Que difícil es meterse en la piel del necesitado, del que no tiene y carece de casi todo, de la sencillez y la simpleza más absoluta de la vida, cuanto nos cuesta ver las cosas sin censura alguna.

Ha pasado el tiempo, y mi corazón tiene un sentimiento especial cuando los  miro, algo en mi interior se estremece y se confunde con un irrefrenable sentimiento que reconforta mi alma, la conciencia evidentemente, no queda completamente satisfecha al vislumbrar que tan solo ha sido un granito de arena, en esa enorme montaña que asola el mundo en el que vivimos, quizás muchas personas incluso, puedan pensar que sea tan solo un pequeño ejercicio de demagogia o hipocresía tan usual en nuestros días.

Pero no, yo me siento enormemente feliz, mi corazón rebosa en un estado de dicha plena, de satisfacción y descanso por la bonita iniciativa que tuvieron a bien un bonito día, una cuadrilla de grandes costaleros y mejores personas. A veces nos preguntamos si lo que hacemos vale para algo, si el mensaje que intentamos transmitir, llega a un oyente que en ocasiones distrae su mirada.

Pues he ahí la respuesta, una cuadrilla, un grupo humano, un sentimiento, una hermandad, ellos  han sido este año el motor para que a estos dos ángeles no les falten los valores elementales de la vida, como la educación y su alimentación.

Creo en un mañana mejor y sueño con que en estos tiempos complicados, en los que en algunos lugares se prohíben los crucifijos y se permite que la vida humana se desconecte como si de una maquina electrónica se tratara, existen personas que a través de su escasa y modesta colaboración, que además de llevar pasos de un lado para otro, son participes y culpables de la sonrisa de dos criaturas que sueñan con un mundo mejor.

Señores, gracias a todos, gracias de todo corazón, por que cuando veía ese monumental paso caminar por las calles de mi ciudad en la mañana del viernes santo, no solo veía a una cuadrilla cargada de sentimiento y emoción, de elegancia y sencillez, no, también vi desde mi humilde rincón en la acera, a unas personas que caminaban también a muchos kilómetros de distancia para que a Wilfredo y Lizzie no les falte el cántaro que sacie su sed costalera en la chicota mas dura de sus vidas…”

Lo firma, alguien que vio a Dios caminar, una mañana de viernes santo de un año cualquiera…