Levantá 2008.
Observo las caras y ya me doy cuenta que no queda mucho tiempo para dar testimonio de fe, para realizar la verdadera catequesis plástica con la ayuda de nuestros corazones.
No sé si la mayoría de ellos son consientes de saber lo que les depara, en realidad no lo sé, pero lo que si se es que en esos momentos, los sentimientos ya nos anuncian que algo va a pasar…


Que poquito quedaba para pasear a nuestro Cristo por las calles, esta gente de aqui no saben lo que los aprecio
y usted no sabe cuanto queremos y apreciamos al que es nuestros ojos esa noche, delante del paso de misterio de nuestro señor.
Pues me alegra un monton cisco de mi alma, porque te dire una cosa que os queremos a todos como si fuerais hermanos nuestros, gracias hermano.